Cuando corriendo reconozcas la sed será ya tarde, se pierde demasiada agua por el sudor y la respiración, hay que beber en grandes cantidades, si tienes sed tienes un problema ya has perdido más de un 1% del agua corporal, más de un litro, hay que beber en cualquier ocasión, aunque no tengas sed. La deshidratación supone el 2% de pérdida o más, por lo que el rendimiento muscular en carrera caerá casi un tercio; entorno al 8% aparece el golpe de calor, es mortal. La obsesión por beber es instintiva cuando se han recorrido varios cientos de kilómetros en entrenamientos, antes, durante y después, lo más fría posible, sin gas, un cuarto de litro cada media hora, es preferible a la sed el exceso de orina y tener que buscar y parar algún lugar para orinar en la ciudad. No tengas vergüenza excesiva, existen muchos más decenas de miles de perros o taxistas miccionando la ciudad implacablemente.
martes, enero 20
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