sábado, junio 5

... lo veías venir, lo has visto cerca y has reventado contra lo que veías venir... respira el esfuerzo entre el aire y en realidad intentas respirar... el corazón acezante y el impulso es puro del cerebro... no sabes ya mucho de tu cuerpo o quizás ya demasiado de tanto entrenar y quizás corres más con la mente... quieres llegar y no estás seguro hacia dónde está el final tienes la sensación de no ir en línea recta sino alejándote comprendiendo cada vez menos o quizás más y que no haya nada que comprender así te sientas padecer... al mismo tiempo con un soplo bestial todos en los rostros uno a uno en fila sin sombras sin acompañantes sin alientos de nadie tu cuerpo se estalla desde dentro y reconoces el alivio de vomitar... ya no podías ir a peor treinta y dos uno a uno... uno tras otro te reinventas desde el estómago... las ideas también se han ido haciendo intermitentes y sabes que cuando estés listo sentirás temor de no estarlo y esa es la señal que tu cuerpo te grita el silencio de abandono que sientes crujirse desde dentro como nunca sin ningún cuando lo que resta delante es mucho más aún pero lo más elemental la ralentización... alcanzando el límite es simple de entender a pesar de tener un cuando de soportarla no hay más que esperar y sí sé simple sin temor sé simple y corre el siguiente metro uno a uno no esperes más de las palabras ni de la primera recompensa ni del primer límite a veces pareces levitar por las aceras no necesitaste nada o... nada o tanto ignoramos tanto de nosotros de nuestro cuerpo y esperas confiar en que no te has equivocado tanto con demasiadas unidades de estulticia aunque no sea exclusiva ni propia ni de cada uno y hasta ahí ya no hay tiempo es tú tiempo de cada llamada despiertas un poco con cada llamada construyes una imagen mate de quien está al otro lado del teléfono cuando se huye con el miedo del aliento en la nuca no vas más rápido estás aterido no nada te intranquiliza ya sabes qué harás y dónde estarás en el segundo siguiente... al menos es una certeza no discutible ahora las necesitas llegas al asegundo siguiente sí cuando eres más consciente del dolor y de que puedes dar la zancada después sí cuando un paso más te aleja otro paso más te acerca es la transmutación de la carne en piedra ves las dos direcciones de la arteria bombeando sangre nada a la espalda ni delante no menos ni tan nimio como las urgencias de la voluntad dentro de una carrera de más de un millón de días en la que estás tan solo como el resto ve al segundo siguiente...

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