martes, junio 8

Masticas el minuto presente, el metro siguiente, cada nueva zancada te abre los ojos que siempre tienes entrecerrados, solo puedes pasar el siguiente metro porque sabes que no puedes ir más de prisa, has descubierto tus límites y sabes hasta donde no puedes ir, si vas más allá o antes de tiempo te arriesgas a que el maratón te humille, no dudes que lo puede hacer, mira los laterales de la carrera a los humillados ya ves sus límites, lo que más amamos no es superar el límite, lo que amamos no importa, la meta es llegar a la meta, no importa el amor, es el objeto que nos rechaza lo que deseamos más que el propio amor, sabemos que es un juego inconcluso y siempre insatisfecho, y si lo estuvieses, estarías también fuera del juego, es un desahogo funesto, la desazón está garantizada de por vida, no trasciende llegar, tanto importa ser capaz de llegar, por eso seguís y sigues y sabes que cuando estés delante de la línea sentirás al mismo tiempo tanto el orgullo como el desaliento y, ahora lo entiendes, ahora no dudas, ya, ahora comienza el maratón, es la primera zancada.

0 comentario(s), léelo(s):