miércoles, agosto 30
Porqués (4)
Los que nos sentimos atraídos a ascender las montañas, a contemplarlas de cerca, desde dentro o arriba, bajando o subiéndolas, somos una comunidad pasmosa, algo salvaje, reunida de forma inquietante, perseguidores de un grial descomunal y disperso, con rituales no compartidos, veneradores de lo imposible e inútil, fatalistas solemnes de decisiones directas, extenuados en silencio mirando la inmensidad, conspiradores contra las leyes físicas y del sentido común… una secta con poco en común pero suficiente para reconocer a un (des)igual en mitad de la nieve. Lo dicho, Sísifo feliz.
martes, agosto 29
La velocidad de los glaciares (2)

Las altas temperaturas y la erosión son también la causa del inminente derrumbre de buena parte de la cara este del Eiger. A primero de junio empezó a desprenderse parte de una enorme roca situada en la cara este del Eiger, una formación conocida con el nombre de 'Madonna'.
La causa de la aparición de la fisura, según explica un geólogo, es debida al retroceso del glaciar de Grindelwald. Este glaciar sostenía la pared de la montaña. El permafrost, el hielo permanente que se encuentra en el interior de las montañas, que mantiene las piedras unidas, se ha deshelado y junto al retroceso del glaciar hace que el peso de la mole de roca de dos millones de metros cúbicos, aproximadamente como el tamaño de dos rascacielos, haya pasado de una grieta inicial de unos pocos centímetros en junio a casi una decena de metros dos meses después. La desaparición del permafrost causará estragos en las montañas, sobre todo en los Alpes, en los próximos años.
Hans Rudolf Keusen, a cuya compañía Geotest las autoridades le han encargado la monitorización del desprendimiento tranquiliza al mundo al afirmar: "Los Alpes no se están viniendo abajo. Al menos no rápidamente".
Parece que las autoridades de la zona de Grindenwald han tenido que controlar a las masas, no a causa de manifestantes contra el cambio climático sino de curiosos dispuestos a fotografiar el derrumbe.
lunes, agosto 28
La velocidad de los glaciares (1)
Un visitante sarcástico de Chamonix de hace doscientos años dijo (y escribió), ante la vista y paseo sobre el glaciar de Mer de Glace, que consideraba que "los glaciares como medio de transporte eran algo desilusionante". Hoy día empiezan a ser preocupantes las velocidades de los mismos, sobre todo de retroceso.
Los glaciares de los Andes, según un estudio publicado en la revista Science, han aumentado su velocidad de desaparición debido al aumento de las temperaturas. Y lo mismo ocurrirá en y de otras zonas del mundo, como en los Alpes o Nueva Guinea.
Por ejemplo, el Glaciar Frías, en el Cerro Torre, comenzó a retroceder a mediados del siglo XVII. Hasta 1850, la velocidad fue de 2.5 metros por año y a partir de ahí, ha ido aumentando cada vez más. La evolución que ha seguido ha sido la siguiente: entre 1850 y 1900, 7 metros por año; entre 1910 y 1940, 10 metros por año y entre 1976 y 1986, 36 metros por año.
domingo, agosto 27
Igor en Chamonix
El día siguiente a mi decepción con el Mont Blanc debido al mal tiempo conocí tomando una cerveza a Igor, un gran tipo que trabaja como guía de montaña. Él iba a subir al cabo deun par de días. Qudamnos en intertar vernos este verano en Linza pero no llegué tan lejos y permanecimos por los Pirineos de Navarra. Me he intercambiado unos SMS con él y ha reabierto una pequeña cicatriz.
"Aupa Miguel, me alegro de saber de ti y de que te gustara nuestro Pirineo. Realmente tuviste mala suerte, despues de irte ha hecho un mes entero bueno. Un verano perfecto y haciendo pleno de montes en Alpes y Pirineos. Otro año la suerte estara contigo. Si te sirve de consuelo agosto esta haciendo de perros. Un abrazo y a ver si coincidimos por alguna cima".
Lástima que no sirva de consuelo.
sábado, agosto 26
Porqués (3)

Nos dirijamos a dónde nos dirijamos, sea la montaña que sea, no vamos nunca con la imaginación en blanco. Antes de dar el primer paso el imaginario ya ha cumplido su función: ha rellenado los huecos necesarios que impulsan a ir allí y subir. Unos viajes son más remotos y la mayoría más cercanos aunque ninguno deja de llenar un espacio en cada uno de nosotros. Toda ascensión suele empezar por la literatura de viajes, por una primera épica, por una imagen o una frase, por un deseo de recuperar sensaciones.
Al descubrír el Midi d´Ossau, fue tal la atracción, la fuerza de la una sola fotografía... ni siquiera alcanza los tres mil metros, es sólo un dosmil; y supe (sé) y sentí como se hacia materia un cordón umbilical invisible de cientos de kilómetros que tengo que recorrer en un sentido, siguiendo esa impresión. Simplemente se sabe el porqué.





