lunes, enero 29

If You Love Somebody Set Them Free

Acababa de cruzar el enorme descampado de la Postdammer Platz sin que se pudiera ver por ninguna parte más que un terreno abandonado, las vias del metro en altura en mitad de nada, el Muro al lado y un paraje solitario por donde cruzabamos pocos, andando como sin pensar o sin parecer tener que ir a ningún lugar en concreto -sólo errando, en cualquier dirección una decena de personas, aquello parecía una gigantesaca escombrera sin actividad. La ciudad entera le daba la espalda a aquello, como una vergüenza idiota propia e inconfesable. Caminaba en paralelo al Muro en dirección a Kreuzberg, escuchando en el walkman (con cassetes) a The Police, justo cuando entre todas aquellas manchas de color y suciedades y los grafitis superpuestos decenas de veces apareció una frase legible pintada en grandes letras sobre la parte redondeada, para hacerlo inasible, y más alta del Muro: "If You Love Somebody Set Them Free"



sábado, enero 27

Berlin 1987

Encontrado y rescatado de un antiguo fichero informático, en una versión semiprimitiva de Word MSDOS (searching... searching...) Berlín, 1987:


"Andando desde la estación del S-Bahn Tiergarten hacia las afueras de la ciudad en dirección este uno se acerca más al frío: se divisa claramente la Siegessäule justo donde empieza una avenida inmensa. De noche los rastros de vida humana son escasos, sólo coches. Andar a esas horas sobre las hojas podridas necesita de un valor extraño, casi de una melancolía aguda. Llegar hasta la frontera insalvable de la Puerta de Branderburgo es más que un acto testimonial; sin embargo yo lo había convertido en una costumbre irrazonable cada vez que llegaba a aquella ciudad. El contraste de oscuridad y luz separadas sólo uno metros, un salto imposible, un intento mortal. Se acerca gente aislada, suben a uno de los andamios laterales, miran absortos lejos, demasiado, policías , perros, coches militares, minas, una cuadriga patéticamente inmovilizada; hay quien se tapa los ojos, un joven se acerca hasta la misma pared para orinar sobre dibujos multiplicados en uno indescifrable.



Al día siguiente en Checkpoint Charlie: pagar un visado de horas, pasar varios controles, al otro lado de tantas cosas está lloviznando, nubes grises reposan sobre el suelo, el color ha desaparecido y uno comienza a moverse dentro de una fotografía en blanco y negro con bordes gastados con manchas de origen perdido. Camino paralelamente a esta lápida infinita que ha cambiado hasta de nombre, ya no es el muro sino la Barrera de Protección Antifascista. Un militar despatarrado y armado mira desafiante a los turistas que le fotografían, curioso souvenir. Me vuelvo dando la espalda a occidente, me doy cuenta de que el nombre de las calles está escrito en el suelo, sin pintura, sin marcas puede leerse entre el cemento y la mugre Unten den Linden
. No necesito ningún plano, se pueden seguir todas las huellas necesarias: las de los resignados, las de los chivatos, las de los perseguidos y las de quienes les buscan... incluso podría adivinar las mías antes de pisarlas.

Todo se me antoja como la mejor escenificación posible de una teología política, que como buena teología ha de declinar.

El centro de esa parte de la ciudad, Berlín este, está preparado demagógicamente para la continuación fotográfica, para sonrisas ridículas que abandonan esta parte de la ciudad antes del toque de queda emocional cuando los visados se convierten en polvo que desaparece de las palmas de las manos. Tomo el metro hacia la periferia que se derrumba lentamente por abandono consentido. Se detiene un conductor que no es ocasional, me ha visto intentando parar a uno de esos taxis que huyen de los posibles clientes, trabajo ilegal, sé que no me va a pedir dinero alguno, yo podría ser un policía, todo son sospechas en el reino del engaño. Me delato como perdido y me reconoce como no enemigo. Acaba por interrogarme por mi país y eludo responder algo concreto; insiste en preguntar: ¿consideras que tienes patria?, ¿qué es lo mejor de donde vienes?, con ello él me confesaba cosas íntimas de su vida. El resto de monedas son para él. Las calles estaban a punto de desaparecer en la noche, frío, niebla; solo, cruzando la frontera hacia cualquier lugar. Los pies laten doloridos dentro de los zapatos, están sucios de algo que fue una ciudad, atravesar aquella obscena barrera de hormigón me revuelve las tripas. Quedan las cruces de los sacrificados y sus asesinos aún impunes.

Uno se adentra en una ciudad muchos años después de los acontecimientos que te llevan a ella, moverse entre una memoria imposible buscando restos o señales invisibles que para los supervivientes son dolor puro, un cierto morbo histórico se me antoja, un delirio inodoro irrastreable. Lo menos estéril es mirar con los ojos infantiles que lo vieron todo en blanco y negro; intentar rehacer la memoria colectiva en color es la muestra de la estupidez de nuestra cultura, no convendría olvidarlo: el color es un invento demasiado reciente en lucha constante contra el olvido.

Post scriptum 1989: He conocido gente que la última noche de existencia de aquella lápida gigantesca, de aquel esfínter kilométrico, lloró de alegría a más de mil kilómetros de distancia.

viernes, enero 26

Berlin 13 August 1961


"Nach den Ereignissen von 13.August, die erwarten lassen, dass für selbständig Denkende überhaupt kein Lebens - und Wirkungsraum mehr bleibt, bin ich nicht mehr gewillt, meine Arbeit und mich selber unwürdigen Verhältnisen... auszusetzen. Mit meinen 76 Jahren habe ich mich entschieden, nicht nach Leipzig zurückzukheren."

"Tras los acontecimientos del 13 de agosto, que dejan esperar que no quede espacio libre para ningún pensamiento independiente ni lugar para la vida ni para influir sobre ésta, no tengo la voluntad de imponer ni a mi trabajo ni a mí mismo ningún tipo de relaciones indignas. A mis 76 años he decidido no regresar a Leipzig". (Ernst Bloch. Invierno de 1961).

jueves, enero 25

Nosotros y la postmodernidad

Si los posmodernos tomaron a Nietzsche como estandarte es por una sola razón: Nietzsche despreciaba la culpabilidad y sus secuelas para hacerse dueño del mundo con el cual había roto Schopenhauer. En el fondo, todo el posmodernismo no es sino la reconciliación de Occidente consigo mismo, la sanación de las culpas por exposición directa con la luz e implica también la desculpabilización de todos los crímenes cometidos sea en el nombre de quién sea.

miércoles, enero 24

Neues Deutschland

Podría decir que esta fotografía estuvo prevista en mi mente hasta que la logré. Mentiría. Una de las mejores maneras de conocer Berlín es en bicicleta, ciudad de orografía plana como pocas, está perfectamente acondicionada para atravesarla en todas direcciones y sentidos, al alcance en un día.

Volviendo a la fotografía, detuve la bicicleta, sin bajarme de ella y esperé a que pasara el tranvía. Después al verla en el ordenador me di cuenta de cómo el azar, allí justo en el profundo Berlín este, lejos de Alexander Platz donde hace no muchos años nadie reparaba ni cuidaba los edificios, apareciera ese tranvía con el letrero de la Nueva Alemania. Los barrios formados por esos grandes paralelepípedos de edificios socialistas, repetidos unos junto a otros como figuras de dominó, parecían haberse salvado por casualidad de un bombardeo invisible, han sido reconstruidos dejando intacta aquella sensación de atonía. Lo más llamativo por inesperado son esos colores pastel que se extienden por barrios enteros con idéntico tono cansino; y sólo al cabo de unas manzanas cambia el color sin alterarse la visión: todo idéntico. Adentrarse en Berlín este es casi un viaje a ninguna parte, sigue sin alma y los colores de los edificios de la Neues Deutschland son tan silenciosos como tristes.

martes, enero 23

Alivio

From: Mingma Nuru Sherpa
Date: 23-Jan-2007 07:33
Subject: Re: Medical trip 2007
To: "M. del F"


Hi Miguel
Namaste !

I am very happy to inform you that Mingma is all right. The mingma nuru sherpa mentioned in internet is other sherpa from upper Mountain. As far as i know Mingma is right now enjoying his time with his lovely family in his home in mountain.

Thanking you once again.

With warmest regards,
Sonam

lunes, enero 22

Más...

Relato de las desapariciones por avalancha en el Ama Dablam en everestnews.com Disaster on Ama Dablam. Hace referencia a Solo Khumbu no Katmandú como procedencia de Mingma Nuru Sherpa...

Sin saber qué...

Me ha llegado un email de Begoña sobre la muerte de un montañero.... me pongo a leer la noticia ; y al final encuentro un breve añadido casi por casualidad:

"Según la Oficina de Turismo de Nepal, los equipos de rescate buscan desde el pasado lunes a dos alpinistas, un británico y un sherpa, desaparecidos mientras descendían del Ama Dablan. Se trata de Duncan Williams y Mingma Nuru Sherpa, y fueron vistos por última vez cerca del campo 3, a una altura de unos 6.000 metros"

Mingma Nuru Sherpa es el nombre del sherpa con el que estuve en el Himalaya el pasado año y con quien tengo pensado hacer el viaje a Khunde y ascender después el Mera o el Island Peak... Mingma significa nacido en jueves, Nuru sé que es común y Sherpa lo llevan como nombre todos los de la etnia... He enviado un email a Sonam preguntando por noticias suyas, hace unos días me dijo que Mingma estaría pronto de vuelta en KTM, no sé qué pensar... lo de sentir más difícil aún...

sábado, enero 20

Berlín (4)

Es curioso como la imaginación tiene la capacidad también de reordenar la geografía, al mismo tiempo que el urbanismo disuelve la memoria.

jueves, enero 18

Open Comentarios

El blog tiene ya tres años. La primera versión de la herramienta de edición del blog era realmente elemental. Me recordó a las primeras páginas personales que diseñábamos en los noventa copiando código y pegando y probando hasta que salía una pagina web razonable. No había editores web ni nada semejante. Se trataba de publicar solo texto. Luego se han ido añadiendo funcionalidades y han evolucionado hasta hoy; que tras la compra de Blogspot por Google (¡qué no acabarán comprando y sabiendo de todos!) y una primera versión beta, he tenido que migrar el blog a una nueva versión y sobrevivido tras una mañana rehaciendo problemas. Antes para crear los enlaces había que buscar el código escondido y trabajarlo a mano, hoy es muy simple con plantillas. Incluso algo que fue mucho tiempo inviable -aunque lo intenté- es abrir la opción de los comentarios a lectores del blog, unos conocidos otros intuidos y otros tan completamente tan desconocidos como casuales.

He recibido durante estos tres años un centenar aproximado de emails con preguntas y ánimos, la gran mayoría. Solo a algunos les respondí online y a la mayoría por email. Jamás he conocido a ninguno de los anónimos.

Ahora, con esta evolución de las utilidades del blog, es posible que quien lo desee pueda hacer comentarios. Serán bienvenidos siempre. No los voy a moderar ni los editaré ni... la web es así y yo también.

Saludos.

miércoles, enero 17

Historia de "S" (y 3)

No he podido encontrar [a pesar de haberlo buscado] qué tipo de trucos pudo idear para olvidar, ni siquiera si “S” tuvo éxito. A poco que pensemos nos daremos cuenta de que recordamos detalles absurdos, nombres innecesarios de rostros prescindibles, números de teléfono a los que nadie contestará, malas historias de novelas mediocres, imágenes de atentados, conversaciones que nunca debieron existir u horas de espera en lugares a los que no quisiéramos volver... Esa forma de percepción de “S” se convirtió en un drama. Porqué es la imperfección de no poder elegir qué desearíamos recordar u olvidar lo que nos proporciona nuestra identidad junto a lo que somos desde hace generaciones prolongándose en nosotros.
Como habíamos hablado en ocasiones Lydia y yo, la identidad profesional solo rellena los espacios a los que hemos renunciado adoptando una identidad general y compartible. No solo necesitamos luz, también oscuridad. No hay un orden global dispuesto a ser aprehendido por todos de una vez, sino que organizamos nuestras percepciones para hacerlas comunes con otros y soportables para nosotros: creamos un significado entre el caos. Nos conformamos a ello. Somos lo que somos gracias a la capacidad de olvidar que no podemos elegir.

martes, enero 16

Historia de "S" (2)

Una de las consecuencias más significativas de la hipermnesia de “S” es que no le era posible el tener ideas ni respuestas propias, era incapaz de la abstracción, de elaborar conceptos. En realidad era lo que conocemos como un simple, un tonto de salón. Su vida se fue convirtiendo paulatinamente en un suplicio debido a todo lo que iba acumulándose en su mente. Así escribe Luria: Le presenté a «S» una lista de palabras, luego de números o de letras. «S» las leía lentamente y luego las repetía en el orden exacto tanto al derecho como en orden inverso. Le daba lo mismo que las palabras tuviesen significado o no, que fueran orales o escritas. Lo único que le importaba era que entre cada elemento existiera una pausa. No había límite en su memoria en cuanto a la extensión de la lista, ni tampoco en lo temporal. A veces, sin previo aviso, le pedía que repitiese una lista memorizada hace 16 años o más, y en tales casos «S» sentado, cerraba los ojos, hacía una pausa y luego decía: «Sí... sí, esto fue en aquél departamento...estaba usted sentado tras el escritorio y yo en la mecedora... Usted vestía un traje gris y me observaba, así... pues... veo que usted me decía...», y más adelante continuaba la repetición exacta de la lista retenida. Esta cualidad de “S” por lo que he podido averiguar parece no estar unida a la inteligencia, ya que se da tanto entre genios como entre oligofrénicos.

En relación con los estados afectivos intensos “S” podía recordar con detalles exactos las vivencias de una situación extrema y revivirlas como si estuviesen sucediendo siempre, sin nunca liberarse de la angustia, el dolor, la excitación o el placer que había experimentado en aquel instante. En realidad sufría una carga informativa tan incalculable como difícil de soportar. La vida se acabó convirtiendo en un suplicio para “S”, pues lo importante y lo irrelevante, el amor y el odio, lo placentero y lo desagradable, todo tenía el mismo valor de recuerdo; cada día que pasaba se le hacía más difícil soportar lo acumulado y no olvidar. A lo largo de la investigación “S” demostró muy reducidas capacidades para leer poesía o literatura de la forma en la que lo hacemos cualquiera de nosotros. Cada palabra para “S” era representada por una imagen, asociada a un color, sonido o sabor que no podía disociar de la palabra escrita frente a él; una palabra tenía un solo significado. También demostró dificultades con las palabras polisémicas y con la idea de que varias palabras pueden ser utilizadas para describir el mismo objeto. Estas dificultades no eran lo que iba angustiando a “S” a pesar de lo angustioso de su percepción. La pregunta que le hacía a Luria a menudo era ¿cómo puedo olvidar? Llegó a tal extremo que “S” pasaba gran parte del tiempo tratando de idear estratagemas para poder olvidar.

lunes, enero 15

Historia de "S" (1)

No hace mucho conocí la historia de un hombre, periodista ruso, Salomón Shereshevski - designado generalmente como “S”- cuya prodigiosa memoria fue objeto de estudio por el psicólogo Alexander R. Luria durante más de treinta años. “S” no solo podía recordar prácticamente todos los hechos de su vida, sino también repetir listas, por absurdas que fuesen, que había leído diez o quince años atrás, a causa de un incremento anómalo en la capacidad de memorizar y retener imágenes llamado hipermnesia. Además “S” tenía la facultad de percibir de manera global, lo que se conoce como sinestesia. Su memoria le permitía recordar con los cincos sentidos, así una voz podía sonar amarilla y desgastada, un sabor podía ser de un día de la semana y numérico, un olor arenoso y lento, el tacto de una piel piramidal y huérfana... las letras y los números le hacían ver colores, la música le despertaba el sentido del tacto. Una descripción de los números por parte de Shereshevski era la siguiente: el 2, 4, 6 y 5 no sólo son números. Éstos tienen su propia forma... 1. Éste es un número agudo, independiente de su forma gráfica, es algo terminado, duro. 2. Es algo más plano, con cuatro ángulos, blanquecino; existen algunos casi grises. 3. Éste es un trozo afilado que da vueltas. 4. Otra vez cuadrado romo, parecido al 2, pero con mayor grosor... 5. Un todo acabado, en forma de cono, torre, fundamental. 6. Después del 5, éste es el primer blanquecino. 7. Aparatoso 8. Inocente, azulado-lechoso, parecido a la cal, etc. “S” vivía con los sentidos atropellándose unos a otros.

Otros sinestésicos como el compositor ruso Alexander Scriabin inventó un órgano que producía numerosos destellos de luz en su sinfonía Prometeo, el Poema del Fuego. Durante el Romanticismo la fascinación por los sinestésicos fue desmedida, se les consideraba la vanguardia artística de la Humanidad, más cerca de Dios que el resto de los vivos con los sentidos desvinculados. Como cualquier persona distinta acarrean su propio drama, el de ellos es que nadie puede penetrar en sus mentes, nadie les puede comprender ni compartir sus percepciones. Solo se les puede creer, o no. Son una ventana abierta de par en par hacia la conciencia que nadie sabe cómo mirar. Pensamos que la realidad es siempre idéntica para todos, y no es así, las personas que nos rodean pueden tener una experiencia de la realidad distinta del mundo, incluso nosotros podemos estar teniendo una y negárnosla o no poder compartirla. La realidad compartida es casi una saludable ficción. La pregunta clave para la sociabilidad humana es ¿ves lo mismo que yo veo? ¿oyes lo mismo que yo oigo? Y que tú y yo tengamos la misma respuesta. Si cada uno de nosotros fuésemos sinestésicos no habría sociedad posible, aunque nunca sabremos si sería peor a este campo de batalla.

domingo, enero 14

Berlín ya es otro Berlín

La primera manifestación contra el Fondo Monetario Internacional la presencié en Berlín en 1987. Si no recuerdo mal habría no más de un par de cientos de manifestantes. Me sorprendió la magnitud del número de Polizei que rodeaban a pie a todos los manifestantes y la cantidad de furgonetas con más policías que les seguían. En Berlín se veía entonces a gente vistiendo y viviendo de forma distinta a cómo se hacia en las grandes ciudades europeas, vivían de otra forma y eso se percibía en los cafés, las tiendas, las librerías, la forma de vestir... Era evidente que había una contra-otras-formas-de-cultura... Estos días no la he visto, ni percibido ni...; y Berlín sería ya cualquier ciudad europea si la memoria no fuese tan intensa.

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sábado, enero 13

Berlín (3)

Corriendo a través del Tiergarten se hizo de noche, los caminos eran bastante evidentes pero para no desviarme demasiado de la dirección que debía seguir me salí del sendero principal y al poco ya había perdido buena parte de la orientación inicial. Al salir a una carretera me encontré con esa línea de piedras que va marcando durante kilómetros el lugar donde estaba el Muro. Decidí, sin reflexionar, seguir ese rastro como cuando al correr en la ciudad llegó a un semáforo en rojo y sigo corriendo por una calle imprevista. No tardé mucho en pasar, zancada a zancada, de un lado a otro de esa marca de forma arbitraria; ahora en el este, ahora en el oeste, este, oeste, de nuevo este y otra vez oeste. El juego terminó de forma temporal cuando la línea iba directa a un edificio y atravesaba un café. No tenía sentido entrar, seguí corriendo hacia la Postadamer Platz que es la zona que más ha cambiado de todo Berlín. Fue cuando supe lo que acababa de estar haciendo: no era algo frívolo, estaba jugando con mi memoria sin dramatismo ni melancolía.

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viernes, enero 12

Berlín (2)

He salido a correr con la idea de casi solo dar un paseo, ahora comienzo a tomarme en serio de nuevo los entrenamientos para llegar bien al maratón. Correr a lo largo de Unter den Linden hasta la Puerta de Brandemburgo era la idea inicial y volver al hotel. He seguido por la avenida del 17 de Junio con el pensamiento puesto en la Siegesäule y regresar, he dejado de lado la acera y me he metido por uno de los muchos parques de Berlín que parecen más bosques que la idea de parque que solemos tener. He llegado hasta la columna y ha surgido de algún lugar la idea peregrina de subir a lo alto. Me he palpado en bolsillo en un gesto tan mecánico como obvio de que no llevaba dinero encima, he desistido de la idea solo unos segundos, he vuelto zancadas atrás y me he plantado resoplando ante una amable mujer que me ha mirado de arriba abajo sin sorpresa. He comenzado a hablar sin haber preparado el discurso: no llevo dinero, me gustaría subir, mañana vuelvo y le pago... Me escuchaba mirándome por encima de sus gafas, sin juzgarme aún... He sabido lo que iba a ocurrir porque conozco algo el espíritu alemán, valoran la credibilidad, la franqueza y... me ha dejado pasar. He subido los peldaños de dos en dos mientras he tenido aire para respirar, no recordaba la subida: ni la longitud ni las paredes llenas de pintarrajos con nombres y fechas. He recuperado el aliento ya arriba, girado alrededor abarcando de verdad, esta vez sí, toda la ciudad.
Cada vez que miró hacia el este surge un reflejo tan inesperado como repetido, una vez más lo corroboro, no, no, el Muro ya no está. Es evidente, obvio, infantil o... tanto se quedó impregnado en la memoria que no es fácil desencadenarlo de ella. Somos lo que somos porque ni podemos elegir lo que queremos recordar ni olvidar.
Después la adrenalina y mis piernas me han hecho seguir corriendo por el Tiergarten, y... durante hora y media... estoy como nuevo.

jueves, enero 11

Berlín

La primera vez que estuve en Berlín faltaban dos años para que cayera el Muro y nadie eramos capaces ni de imaginar que fuese posible. De hecho en unas conferencias, en las que estaba becado, sobre política el octubre del 89 en el mismo Berlín, ante la pregunta de cómo afectaría la Perestroika a la DDR, el más atrevido dijo que con un poco de paciencia... con el tiempo... quizás comenzarían a dejar salir a más gente a la Alemania occidental desde el Telón de Acero. Una semana y pocos días después aquellos grupos de personas, sobre todo asociaciones de cristianos, decidieron marchar hacia la frontera de manera inesperada para todo el planeta.
Aquella noche del 9 de noviembre podría haber habido una matanza pero nadie quiso asumir esa responsabilidad, alguien tuvo la inteligencia de ahorrar unos centenares de muertes inútiles más a la Historia. Aunque se intentó averiguar con reportajes de investigación no se pudo determinar quién fue exactamente y cuál era su motivación para no tomar una decisión que cambió el mundo; y radicalmente la vida de quince millones de alemanes de la DDR de manera abrupta e imprevista. Una semana después estaba de nuevo en Berlín viviendo la historia sin plena consciencia y sin darle mayor importancia. Quien entonces me hubiese avisado de que estaría por trabajo hoy en Berlín lo hubiese tomado por atrevido (como poco).
Lo cierto es que a la Unificación de Alemania, esa Wiedervereinigung, siempre le ha faltado un factor legitimador, no hubo referedum que diera carta blanca a los miles de millones de euros que está costando casi veinte años después... y esa decisión pesa en el ánimo colectivo. Pero algo no ha cambiado, ayer la conserje del hotel me dijo, ante una pregunta, que yo tenía que ir a Berlín oeste si quería...; volví a preguntar y me confirmó lo que imaginaba todavía existen los dos Berlín.

Ahora en el centro de lo que fue (es) Berlín este me encanta ver desde la misma puerta del hotel como desmantelan el edificio, un paralelepípedo de cristal horrendo, de lo que fue la Sede Central del Partido Comunista de la DDR, nadie parece prestarle atención como si nunca hubiese existido. La torre de TV sigue con un color grisáceo que es más propio del tiempo comunista y que parece que nadie ha podido rasparle. El Ayuntamiento Rojo es solo un edificio más, la emblemática estación de tren y metro de Alexander Platz parece casi intacta… Incluso han sobrevivido las estatuas de Marx (sentado) y Engels en el parque. Lo que ha cambiado Berlín este es la arquitectura, no la estética sino la urbanización: donde estaba ese indescriptible Mercado de las Pulgas hoy se levanta el Sony Center, pasar por debajo de la Puerta de Brandemburgo no deja de ser extraordinario, he cruzado de un lado para otro mientras recordaba la primera noche que estuve allí enfrente con frío, hambre y en solitario tras llegar andando desde el albergue juvenil… lo dicho: ¡cómo he cambiado!

domingo, enero 7

Más sobre ascensiones Cota Cero

Hace pocas semanas escribía acerca de esa pequeña falacia de las ascensiones desde cotas muy altas donde finalmente se alcanza cima tras haber salvado entre 600 y 1.200 metros de desnivel. Proponía ascensiones de Cota Cero, esto es, desde el nivel del mar o mi próximas como formas de recuperar y reivindicar ascensiones menos domesticadas.

Debe ser, cómo no, una preocupación de alguien más en el mundo, y aunque no conocía tal planteamiento previo (no podía significar que nadie hubiese tenido una idea semejante, en realidad todas las ideas parecen haberse pensado cambian las ejecuciones de esas ideas) me ha encantado encontrar la noticia de que una expedición australiana ha alcanzado por primera vez el Monte Vinson desde el nivel del mar. Para los perseguidores del record se abre una nueva vía de notoriedades: ser los primeros en hacer ascensiones desde cota cero.

El enorme atractivo de esta propuesta de Cota Cero es la simplicidad del concepto, la fácil comprensión, la inestimable posición ética y una ascensión real. El alpinismo no solo exige preparación física y psíquica, equipo sino también tiempo; eso que parece ser tan esquivo y que nuestra sociedad para explotarlo adecuadamente está convirtiendo en ocio extremo. La bulimia con la que encaramos el ocio hace que vayamos directamente a la descarga de adrenalina, a los último centenares de metros de mayor dificultad. Parece que vayamos olvidando ese que aprendemos cuando comenzamos a andar por las montañas, el camino (el proceso) es más importante que la llegada (la meta). Por si hay alguna duda ascensiones en Cota Cero deberían terminar donde comenzaron.

Según la pagina web de Barrabás: “habitualmente, unos aviones dejan a pie de montaña. Ellos partieron desde la base Patriots Hill, en el mar, y tras 15 días arrastrando las pulkas por el continente y unos más en la montaña, han alcanzado la cima del pico más alto de la Antártida.
Duncan Chessell es uno de los alpinistas australianos con mayor prestigio. Con el monte Vinson, completaba sus 7 cumbres, que comenzó con el Everest allá en el año 1.999. Y decidió elegir una forma diferente de realizarla, una forma con un cierto sabor antiguo y pionero, que recuerda a los primeros expedicionarios de montañas lejanas, cuando era tanto o más importante llegar a la montaña que alcanzar la cima. Así, decidió que él y su equipo -compuesto además por Robert North, Peter Weeks y Robert Jackson- saldrían del lugar en el que les dejara el barco o avión que les llevara a la Antártida. Eso suponía, en el mejor de los casos, unos 15 días de aproximación en completa autonomía por el interior del continente helado, arrastrando las pulkas. Una mezcla entre las habituales travesías polares y una expedición alpinística, en una actividad bonita y sencilla, pero muy laboriosa y ética.
En primer lugar, avanzaron durante varios días a lo largo de la costa. Finalmente, se adentraron en el continente, por las montañas Ellsworth, atravesando 320 kilómetros de zona muy complicada, hasta alcanzar 15 días después el campo base de la montaña, a 800 metros de altura. En esta aproximación sufrieron los habituales rigores de este tipo de travesías, con temperaturas extremas y vientos polares.Una vez que llegaron al campo base, y tras descansar dos días en él, salieron hacia arriba, y en tres días alcanzaron la cima del monte Vinson.El regreso a Patriots Hill, punto costero de partida y lugar en donde les esperaba el vuelo de vuelta a Punta Arenas, en Chile, lo realizaron en avión”.

viernes, enero 5

Apa, un sherpa entre mormones (y 3)

Apa Sherpa se ha mudado hace unas semanas a Utah. La entrevista de 2001 contenía ya el germen de una decisión radical: "El récord no es importante, mi familia lo es más. Pero tengo que escalar para que ellos no tengan que hacerlo, para poder darles una educación y mejores oportunidades”. Según un artículo en Desnivel.com Apa conjuntamente con un amigo norteamericano, Jerry Mika, ha montado una tienda de material de montaña en Salk Lake City “mientras que su residencia está situada en un valle de las montañas cercanas. Además, alguien desconocido se ha ofrecido a pagar los estudios universitarios a su hijo Tenjing. Y su mujer Yangjin ayudará a gestionar y llevar un tea house en la estación de esquí de Snowbird. Por otro lado, Apa está mejorando su inglés, para poder dar conferencias por Estados Unidos -en donde siempre son tan bien recibidas este tipo de cosas- sobre superación personal y sobre su vida”.

A pesar de ser una buena noticia para la familia de Apa que éste no se enfrente más con el Chomolunga, que tantas veces le ha permitido bajar vivo de la cima, no deja de ser menos cierto que el caso de Apa es uno entre miles. Los miles siguen en Nepal o India. Y su decisión es similar a la de generaciones de padres de cualquier lugar del mundo:

Q.) [EverestNews.com] Do you have children? How old are they...
A.) [Apa Sherpa] 4, ages 14, 10, 8, 5. Two boys , two daughters.
Q.) [EverestNews.com] Would you want them to be Everest climbers.
A.) [Apa Sherpa] No. I want them to get an education.
Q.) [EverestNews.com] When you say NO, why?
A.) [Apa Sherpa] Because of the danger.


Apa será un inmigrante de semi lujo en EE.UU., como los futbolistas, estrellas y jugadores del montón, africanos o sudamericanos en España. Apa dará educación y oportunidades a sus hijos que él no ha tenido. Una historia no tan diferente a la decenas de miles de niños de la Guerra Civil española que nos la han dado educación y cuatro comidas al día a las generaciones de los 60 y 70 en España. Padres analfabetos funcionales con hijos universitarios que salen de una clase social que temían a la Guardia Civil, al cura del pueblo y regalaban la comida que no tenían al médico rural. Salieron de la España rural para que sus hijos no tuvieran que vivir lo que ellos habían sufrido, en definitiva como Apa “para poder darles una educación y mejores oportunidades”.

Como todas las grandes historias la de Apa es agridulce. Dará a sus hijos lo que no tuvo él, incluso no serán los huérfanos de un mito del alpinismo porque como Bonatti y Messner la gran noticia es que Apa podrá morir de viejo. El drama es que Apa ha tenido que irse de su país, uno de los más pobres del planeta, desenraizarse de su tierra, perder la visión del Himalaya, el contacto diario con su gente, alejado de su entorno religioso budista. Apa tarde o temprano acabará mirándose satisfecho en sus hijos y reconociéndose un poco extraño: un sherpa entre mormones.

jueves, enero 4

Apa, un sherpa entre mormones (2)


Apa Sherpa cree que nació en 1960, no lo sabe con exactitud como les sucede a muchos sherpas, en Thame una de las aldeas en el camino al Everest. Los sherpas originarios del este del Tíbet, probablemente de la región del Kham, emigraron atravesando el Nangpa La (5.900 m.) para trabajar como temporeros en las plantaciones de té de la zona de Darjeeling donde los primeros británicos habían construido sus residencias de verano huyendo del calor y los monzones de la India. Poco tardaron aquellos gentlemen, curtidos en disciplinarios internados elitistas y el ejercicio de la colonización, en comenzar a pensar en conquistar por puro espíritu deportivo aquellas montañas sagradas habitadas por dioses y diosas no vinculados al Imperio Británico. Como la mayoría de los miembros de la etnia sherpa, durante casi un siglo, Apa comenzó trabajando como porteador en expediciones occidentales. El escalafón de un sherpa es simple para los que pueden ascenderlo: porteador, guía de trekkings, sherpa de altura y sirdar de expedición.

Los sherpas pronto demostraron su discreción, capacidad de trabajo, sacrificio y lealtad a los sahibs en las situaciones más extremas de riesgo e incluso muriendo, en muchas ocasiones, sin abandonarles junto a aquellos de quienes se sentían responsables. Hoy, en mi experiencia con algunos sherpas, poco ha cambiado esa lealtad. Esa es una de las razones por las que el Himalaya es más “accesible” que el Karakorum, donde los baltís no son porteadores de altura en el K2, el Broad Peak u otros ochomiles o sietemiles de Pakistán como lo son en el Everest, Annapurna, Makalu, etc. En palabras de Apa: “No me gusta dejar al escalador solo. Yo escalo por los clientes”.

Q.) [EverestNews.com] How would you compare these climbers to the best Sherpa climbers?
A.) [Apa Sherpa] Sherpa are stronger. Well they always go farther. Sherpa take the ropes, fix the ropes.
Q.) [EverestNews.com] If you do not fix the ropes in Spring of 1998 on Everest South Side, does anyone summit the South side that year?
A.) [Apa Sherpa] NO. If I don't fix the ropes they all turn around like the around 60 climbers before that attempted that year....had to turn around.

Aunque casi cien años después -un tercio de los muertes en el Everest han sido sherpas y muchos más han muerto en las montañas por facilitar el espíritu deportivo y competitivo y la decadente sed de riesgo occidental- no ha cambiado tanto en el Himalaya:

Q.) [EverestNews.com] You have told us you have concerns about the payments made to the Sherpa climbers, tell us more...
A.) [Apa Sherpa] I am concerned about what the Sherpa guides are paid compared to the western guides. I would like to see them get paid more reasonably. More fair. Sherpa guides should be paid like western guides.

miércoles, enero 3

Apa, un sherpa entre mormones (1)


Apa Sherpa es el hombre que más veces ha llegado y regresado de la cumbre del Everest, lo ha hecho en dieciséis ocasiones. Rastreando por Internet artículos y entrevistas a Apa Sherpa llevaba intentando dejar de subir al Everest desde hace un lustro. En la décima ocasión declaraba que lo haría alguna vez más pero que su familia le retenía. No parece un hombre récord al estilo de los usuales de nuestro primer mundo, la diferencia es que Apa Sherpa nunca ha subido al Everest, no parece que ni tan solo una, por vocación de aventura o la adrenalina del riesgo.

Quienes van al Everest o son montañeros en busca de cumplir sueños o ricos en busca de unas emociones fuertes que no les puede proporcionar su vida diaria, y pagan para ser y no ser lo que son al mismo tiempo. El resto son sherpas que se juegan la vida por acarrear y fijar cuerdas o escalas para que los occidentales suban con mayor facilidad y reducir el riesgo de pago que buscan. Los primeros (montañeros y ricos) lo hacen para jugarse la vida en el límite y los últimos para sostener a sus familias, de la misma forma que muchos millones vamos a oficinas u otros lugares de trabajo.

De una entrevista en 2001 a Apa Sherpa:

Q.) [EverestNews.com] Appa is this a job for you or an adventure?
A.) [Apa Sherpa] My job.
Q.) [EverestNews.com] Do you get any adventure from it?
A.) [Apa Sherpa] Only Work.

martes, enero 2

Happy feet (2)

Recibo en mi email el menaje de confirmación de publicación del mensaje anterior Happy feet. Al lado Google, ese proto-gran-hermano que asusta a gobiernos y aterroriza a multinacionales, me clava enlaces esponsorizados seleccionados partir del contenido gramatical (semántico aún no) de mi mensaje (más abajo). Varios de los enlaces deberían interesarme como ese portal de los pueblos y ciudades sostenibles. Hace quince años asistí a un curso en la universidad de verano UIMP sobre desarrollo sostenible. Era estudiante en Trier y sin dinero decidí que la mejor manera para pasar el verano era pedir becas para cursos de varias universidades. Elegí el de Desarrollo Sostenible no por clarividencia sino porque era el tema más marciano que encontré en la oferta de la UIMP. Gracias a aquella semana en Santander no tardé en darme cuenta de algunas cosas:

1) Que allí había gente realmente preocupada por “cosas” que la gran mayoría de la población no veía aún.
2) Que “desarrollo sostenible” se iba a convertir (en ese momento surgía otra palabra con más fuerza ONG,s) en una de esas palabras que muchos usan y nadie sabe o quiere o puede aplicar.
3) Que los estudios de impacto medioambiental, también lo aprendí allí, están todos manipulados porque quien los contrata es juez y parte; y solo son una fuente de corrupción más.
4) Que las energías renovables están bajo el control en cuanto surgen de los dueños de las no renovables. La prueba evidente ha sido que esos centros de control organizaron la guerra de Irak para el control de la energía derivada del petróleo. Si ganaban la guerra se quedaban con las fuentes y ganaban. Si perdían la guerra, los precios subían y subían hasta hacerles inmensamente ricos… y ganaban. En cualquier caso han ganado a costa de millones de personas.
5) Que la crítica de los daños del sistema mientras estamos cómodamente instalados en el propio ecosistema capitalista es solo una forma más de mala conciencia, la menos dañina de las forma de incomodad con uno mismo y con el mundo.
6) Que pagando pequeñas cantidades a esas ONG,s calmamos nuestra mala conciencia. ANESVAD lo entendió publicitariamente muy bien pero se excedió en mostrarnos nuestro lado más terriblemente miserable como especie y provocó el rechazo de nuestra imagen frente al espejo de la conciencia más limpio.
7) La crítica está asimilada antes de que se produzca pues es orgánica. La idea de la tesis doctoral que no termine hace veinte años, era que Marx se equivocaba y que el capitalismo no se devoraría a sí mismo en una de sus crisis estructurales sino que como organismo vivo era capaz de regenerarse para sobrevivir. Incluso como hacen algunos animales que son capaces de amputarse un miembro para sobrevivir a una trampa o depredador. El capitalismo morirá, y nosotros con él, de éxito: la crisis ecológica a la que nos abocamos es el mayor éxito capitalista, acbar con la naturaleza haciendo que todo sea cultura y las consecuencias del racionalismo instrumental.

Así que Google ha afinado bastante conmigo en sus sponsored links excepto, qué alivio, en lo de la copa vaginal Mooncup (veremos que nueva publicidad me adjunta con este mensaje)


Sponsored Links
Agenda 21 Local
El portal de los pueblos y ciudades sostenibles.
www.agenda21-local.net
Estudios Medioambientales
Estudios de Impacto Ambiental Vertederos. Control Contaminantes
www.inema.net
Copa Vaginal Mooncup
¿Harta de compresas y tampones? Prueba la protección más ecológica
www.renacuajos.com
Construcción Bioclimática
Arquitectura-Ingeniería Sostenible Instalaciones Energías Renovables
www.grupoeiga.com
Criticar el Nacionalismo
Derribando mitosSugiriendo alternativas
nochesconfusas.blogspot.com
Salve especies en peligro
Ayúdenos a salvar hábitats: $60 salva 5.000m2 de selva tropical
www.worldlandtrust

lunes, enero 1

Happy feet (1)

Happy feet pasa por ser una película infantil. A parte de los efectos de animación dentro de una banda sonora que marca la narración parece surgir ese mensaje, que comienza a ser sospechoso por venir de quién viene, de la necesidad de sobrevivirnos como seres humanos a nosotros mismos y del peligro que suponemos para nosotros mismos (aquella intuición premonitoria de Hobbes). Cuando Hollywood esparce en Navidad el mensaje de la conciencia ecológica deberíamos sospechar de que la única reivindicación antisistema de nuestro mundo se haya convertido ya en un tópico, en un producto más de mansedumbre intelectual y buena conciencia doméstica.

No hay nada que hoy cuestione más el modelo de desarrollo capitalista que la crisis ecológica global a la que nos está abocando. Los glaciares retroceden a velocidades inauditas, las montañas se vienen abajo por que esos glaciares ya no aguantan su peso y el hielo que mantiene sujeta las rocas se deshace; las masas forestales desaparecen impunemente; los mares están ahogados de contaminación; los polos se derriten; la depredación en la pesca pone al borde de la extinción a centenares de especies; la urbanización descontrolada destruye precisamente lo que pretende vendernos; los fertilizantes, pesticidas... están provocando tasas de cáncer escandalosas; la escasez de agua se ridiculiza con miles de piscinas particulares en azoteas, urbanizaciones, edificios, gimnasios, spas… Cuando más contaminado está el aire y más evidente es el calentamiento global y el cambio climático es cuando se ha conseguido que las emisiones de CO2 se hayan duplicado en las últimas dos décadas. Es como si el primer mundo despreciando a todo el planeta se hubiese lanzado a una carrera donde alguien ha gritado tonto el último en no derrochar.

En la historia del planeta Tierra, si la consideramos como 24 horas, el hombre apareció en el último minuto antes de la media noche, y parece que no pasaremos a este ritmo muchos minutos en el planeta. Como especie estamos condenados a extinguirnos, es inevitable. Lo llamativo es que debemos ser la única especie que acelera su extinción a una velocidad tal que la consciencia de ello es mero entretenimiento y la reacción una cierta incredulidad. Como si nos pillase por sorpresa y con la boca abierta.

La falacia de la ideología de Happy Feet es que la conciencia ecológica no es algo que haya que extender entre el común de la inteligencia colectiva. Ese es un mito que ya se ha superado. Todo el orbe capitalista conoce los peligros y los daños naturales de nuestro modelo neocapitalista. Lo terrible para esa conciencia es la invisibilidad del enemigo contra quien actuar, la inexistencia de mecanismos de contrapoder evidentes, la ausencia de palancas de emancipación. ¿Quiénes son los responsables de que a pesar del conocimiento y la conciencia colectiva, de los datos científicos no se consiga frenar esta huida suicida hacia delante que un tercio del planeta corre a costa de la propia supervivencia de la especie?