lunes, abril 30

Pasa el tiempo

Sonidos: viento que levanta la arena; olas y nubes que pasan cargadas; gritos familiares que casi no estorban la calma; se roza la indolencia... De esto luego se siente nostalgia como de que no pase nada.... Casi ni el tiempo ni nada
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viernes, abril 27

Ignorancia


¿Por qué no existe una ONG dedicada a la erradicación sea en una aldea o a nivel planetario de la ignorancia? ¿Será que no es una prioridad? ¿Será por desidia?

Sociedad de la Información (un poco más...)


Me cuentan una anécdota que considero una broma. Una investigación en EEUU pretendía determinar cual era peor defecto: la ignorancia o la desidia. Más de 2/3 de los encuestados respondieron: I don´t know o I don´t care.

jueves, abril 26

Pensar en títulares


En esta Era de la Información y el Conocimiento lo que debería liberarnos de la ignorancia, en el sentido ilustrado, es lo que nos domina. La palanca emancipatoria del ser humano se convierte en una nueva forma de racismo: el acceso a la información y el conocimiento.

El error de este tiempo, el nuestro y el de los políticos, es caer en la trampa de la lucha por la democratización del acceso. Tampoco es lo realmente importante. Porque cuando el acceso se haya democratizado con redes masivas y gratuitas de wireless (u otra tecnología), de lo que nos daremos cuenta es que lo que no tenemos todos son las cualidades ni habilidades, mentales o intelectuales para acceder a tanto conocimiento, para conseguir síntesis y análisis lúcidos de la realidad. Poco a poco todos vamos pensando menos y gana espacio pensar con la profunidad de los titulares: cada vez más simples, más sensacionalistas y más vacíos. ¿Me explico? Lo mismo no. Soy víctima de lo que me apabulla...

miércoles, abril 25

No tengo ni idea

Subimos montañas porque desde hace más de trescientos años persiste una conjura algo fanática -a la que pertenecemos sin ser miembros- contra la ley de la gravedad; y que tiene su arranque en la conspiración entre imaginación y geología.

La historia narrada por Whymper es la de una conquista muchas veces fracasada, la de una obsesión que no se debilita ante los reiterados fracasos, la de un logro en una dura carrera contra el tiempo y la velocidad de otra cordada, junto al primer gran drama en el que durante el descenso mueren cuatro de los siete montañeros; y finalmente la de un caso polémico que con la rotura de una cuerda -que no estaba destinada al encordamiento- y cuatro hombres cayendo al abismo de la cara norte se extiende sin solución durante décadas y décadas. Ese esquema dramático, la minuciosidad de los detalles, la reconstrucción exhaustiva de cada paso a salvar en la montaña se han repetido en la literatura de montaña hasta un hoy, bulímico de logros con notoriedad pública y esponsorización comercial que tiene que ahondar los riesgos hasta bordear el suicidio.


La realidad, es que uno se pelea contra sus propios límites en paredes o recorridos que ya han hecho otros muchas veces. Porque auque los esencialistas y los puristas desprecien las repeticiones de los más novatos, ellos también las hicieron. No todo el mundo puede presumir de ser Bonatti. No importa si una vía se ha abierto hace treinta o cincuenta años la mayoría de los que hoy las subimos no habíamos nacido. Los pioneros tienen esa ventaja nacieron y subieron antes que nosotros. También van muriendo antes, incluso demasiado antes de tiempo.

martes, abril 24

Pseudorromanticismo

Una tentación extendida, ingenua y no culpable tiende a ver en el alpinismo o la montaña (en las actividades más exigentes) un barrococó romanticisímo asociado a grandes conceptos de desafío, lucha, libertad, conquista, soledad, belleza, el combate denodado del hombre con los elementos... todo en una aproximación casi siempre superlativa... Y la verdad, como todo, es mucho menos interesante de lo que esa literatura de montaña que tanto ha excitado nuestra imaginación ha conseguido recrear en el inconsciente colectivo.

Whymper fue, sin duda, el inventor de la épica montañera con su relato de La conquista del Cervino. Lo cierto es que cuando estás en la vía escalando, o en una pala de nieve clavando a dos manos el piolet, lo único que piensas es cómo vas a hacer el siguiente paso y en poner los seguros cuanto antes para evitar caer demasiado, si caes. La boca se seca, vas a tope de adrenalina, solo se piensa en los siguientes segundos, donde va el pie, el otro, la mano, la otra mano; y nada más... y venga: al siguiente metro... el mundo deja de existir en lapsos reduciéndose a la siguiente mirada que buscando presas o apoyos de confianza... Cuando se supera un paso complicado surge una euforia de segundos escasos, hay que preparar la reunión y no hay tiempo ni error que cometer...

Al rapelar revisas muchas veces con la mirada los mosquetones, los nudos y antes de comenzar a descender vuelves a remirar todo: el primer paso y luego abajo, el alivio, la paz está en la siguiente reunión... La lírica romántica está en el observador, nada más... y bueno, en quien le echa el suficiente cuento del bueno al describirlo. Claro, hay quien vive siempre para contarlo.

lunes, abril 23

Ezequiel en la Cabrera


Ayer fue uno de esos días que uno no olvida. Incluso cuando pasa el tiempo permanece la remota sensación de la intensidad de las horas o minutos. Hay imagenes y sonidos imborrables que permanecen en un album fotográfico del cerebro (luego dicen de Internet) que no hemos elegido. Pues eso, tan cansado estoy que hoy en automático y sin pensar mucho, no sea que la lucidez debido al cansancio se vuelva dañina. No hice ni fotos, solo una, al final rapelando... nada de nada de lo que fue y no se ve.





Vía Ezequiel. (150m, V- ). Primera Ascensión: Ezequiel Conde y J. Domingo, 1969. La mía, ayer.

viernes, abril 20

De escribir y leer

Una lectora me dice que no le interesa la entrada que escribí ayer sobre Maradona porque no le gusta el fútbol. Pues vale. También puedo escribir de boxeo, toros... y es muy probable que no le interese tampoco, ni la escalada ni el alpinismo ni el maratón... A la hora de escribir sólo hay dos opciones: una, escribir pensando en quién quieres que te lea y convertirse en un profeta emocional, intelectual, ...de esos lectores; y dos, escribir cómo y lo que a uno le da la gana y esperar -o no- que a alguien le pueda interesar... claro, que así me va.

¿Ayer escribí de fútbol? ¡Qué insensibilidad decirme que ayer escribí de fútbol! Uno no se puede fiar ni de lo que escribe, ...ni de uno mismo, ni mucho menos de lo que los lectores dicen que han leído de lo que uno escribe. El fútbol sólo es fútbol y el gol de Maradona es la expresión artística más elevada de una esfera y un hombre contra el hombre.... Re-incido en mi errores, ahí va de nuevo:

Por si falla la reproducción clic

jueves, abril 19

Maradona o la nostalgia de lo completamente distinto

Maradona es a la vez personaje, actor y autor de un drama griego. Él es el icono contemporáneo donde se confunde el mito con la carne, el discurso del dios con las acciones de la mísera condición humana, la memoria con la imaginación y la nostalgia con el deseo. A Maradona le han dicho tantas veces que era Dios que se lo ha creído. Maradona fue un dios hecho carne y como los dioses mitológicos caracterizado con todos los defectos humanos y los siete pecados capitales. Al mismo tiempo fue capaz de creaciones que están en la mente colectiva y más allá. Es el arquitecto de edificios inamovibles en la imaginación de millones de personas, como el gol que le marcó el solo a Inglaterra en el Mundial de México de 1986. Simplemente es inolvidable.

A Maradona se le ha perdonado en su país, y el mundo entero, todos sus defectos de dios y todas sus fechorías de hombre. Es muy posible que debido a ese perdón infinito él haya creído en su infalibilidad y delirado con la inmortalidad. Maradona tendrá que morir como un héroe trágico –inútilmente-no como un humano, y lo sabe. Parece estar encargándose de ello con un plan tan invisible para nosotros como obvio para él; y metódico en su devastación.

Nadie ha tenido tantas segundas oportunidades como Maradona. Más de media humanidad conoce sus indigencias al detalle, sus entradas y salidas de hospitales, la fe religiosa que despierta en Argentina, el apoyo dogmático emocional que le prestamos cuando le vemos con menos peso, sin decir sandeces, equilibrado... como sucedió durante el pasado mundial de Alemania al trabajar como comentarista televisivo. No parecía él y nos alegró su regreso del infierno. Como dios menor ha sucumbido a los defectos humanos de nuevo y se obstina en regresar como un Sísifo infeliz al averno para reanudar el trabajo de autodestrucción.

A Maradona le hemos pedido demasiado como dios cuando apenas es un héroe. Maradona no era César, era el mejor gladiuador que divertía y asombraba a Roma y al Imperio. Nosotros, somos Maradona.

Hoy y anoche está en boca de todos y en todos los soportes el gol de Leo Messi, pero todo el mundo habla de Maradona y su gol a Argentina. ¿Qué nos ocurre? Ni Beckenbauer ni Cruyff tuvieron tantos candidatos como Maradona a ser su sucesor y discipulo predilecto; y nunc atantos fracasaron en esa misión suicida.

La Copa del Rey en España no es un Mundial. El Getafe no es Inglaterra. El Barcelona de este año no se parece al de la pasada temporada ni remeda a aquella Argentina. Messi, al que no le interesa el fútbol de otros, nunca será Maradona aunque lo implore y desee medio planeta. ¿Tanta nostalgia tenemos de aquel Maradona que ya no existe? ¿Tanta nostalgia hay de Dios que añoramos a cualquier dios postizo e impostor? ¿Tanta? Lo único cierto es que hay imágenes que no se olvidan: lo heroico y la miseria de Maradona, están entre ellas.

Mundial De Mexico 86, Argentina 2 - Inglaterra 1. Gol de Diego Maradona.



Copa del rey 07, Barcelona 5 - Getafe 2. Gol de Leo Messi

martes, abril 17

La frase del mes

Haciendo zapping en la televisión, una de las formas más irrelevantes de pasar el tiempo, escuché al locutor, que lee unas declaraciones de una famosa (¡qué daño ha hecho a la biología!), no pongo ni quito una palabra de menos ni de más: "Soy tan normal, tan normal que a veces creo que soy subnormal" (sic).

Podría pareceer anecdótico pero en ese programa se demostraba, cosniguió captar mi antención ¡diez minutos! que llevaba 30 años viviendo de falsas exclusivas, declaraciones absurdos, amores inexistentes y manteniendo un nivel de aparición en las revistas muy notorio. No puede ser tan subnormal, al menos no desde el punto de vista del darwinismo social, demuestra ser muy adaptativa, ser capaz de encontrar recursos para la supervivencia y la continuidad de los mismos en el tiempo... ¿No será un signo real de nuestros tiempos? ¿No serán estos a los que despreciamos desde un cierto elitismo intelectual la vanguardia más evolucionada de la Humanidad? Visto lo visto, la duda es razonable... ¿o no?

lunes, abril 16

El video original de Libertango por Astor Piazzolla

Youtube es una fuente casi inagotable de estupideces y pequeñas joyas.

sábado, abril 14

Cabo Touriñan, el punto donde sí acaba la tierra

No deja muchas dudas. No es una cuestión de creencias, ni tan siquiera de fe. Todos los touroperadores están engañando a las masas de turistas cuando les llevan a Fisterra si les dicen que es el punto más occidental de España o Europa. Aunque supongo que lo que interesa es más lo que se cree que la realidad, como en el marketing, como en el refranero, como en la vida misma... un desastre.

Así que es fácil entender que con ese nombre: Touriñán, se decidiese hace, quizás, mucho tiempo que el nombre del cabo era difícil de recordar, sin un significado evidente, sin atractivo, en definitiva, tenía problemas de posicionamiento como se dice en marketing. Y además con una eñe, qué escandaloso, cómo lo va a aprender un asiático o sin ir más lejos un norteuropeo, cómo iba a terminar el flaso final del Camino de Santiago en Touriñán... sólo los hippies irían a Touriñan a volar cometas y los cuatro extraviados que nos encantan los faros solitarios... Lo dicho, un desastre. mejor dejemos que la creencia de Fisterra perviva en el cerebro y el imaginario; y protejamos de las masas de visitantes pseudo ecológicos a Touriñan... Sssshhhhh....

viernes, abril 13

Fisterra, otra vez

El primer gran acierto de Finisterre es el nombre. El segundo el de crear tradiciones de la nada absoluta. Y no solo me refiero al falso rito por parte de los peregrinos de quemar sus botas tras haber alcanzado Santiago; ni siquiera a la horrenda iniciativa de poner el Cabo como kilómetro cero del propio Camino de Santiago, múltiple, diverso y con muchos desvíos pero no a Fisterra.

El mayor acierto tras el nombre es el de que fuese el punto más Occidental de Europa, de toda la humanidad hace más de quinientos años. Como cualquier otro he tenido a lo largo de varias décadas esa creencia. Y cuando en Muxía me advirtieron del error, no sé porqué pero lo creí. Me pareció tan verosímil que no dudé, la corrección me pareció más verosímil que la creencia. A la vuelta, frente a la pantalla del ordenador, decidí buscar la solución: abrí Google Earth y me puse manos... al satélite.

Si se pincha en la imagen se podrá ver en un tamaño mayor. La longitud y latitud de los distintos puntos de referencia en Finisterre o Fisterra, ésta varía pero nunca hay un punto más occidental que el que Wikipedia asigna como Cabo Finisterre, a unos seis kilómetros del faro y al noroseste de la playa del Mar de Fora, en concreto: 9º 16´31,52" O (datos a recordar).

jueves, abril 12

A costa da morte... do Sol

Cuando me llamó el lunes Juan Carlos para decirme que había leído my blog y regañarme por haber estado en Galicia y no haberle llamado pensé que algo había escrito de más... aunque no imaginaba qué. Me tranquilizó saber que estaba de acuerdo con mi post contra Fisterra y el falso Camino de Santiago y la falsa tradición de quemar las botas. De hecho me dio, en una frase, la idea de cómo el sensacionalismo se inventó antes que el propio periodismo sensacionalista.

Las ideas asociadas a la Costa de la Muerte se implantan con enorme facilidad en el imaginario colectivo, incluso en la mente de los niños. La asociación de una parte de la costa de las Rías Altas a naufragios, muertes, tempestades, sirenas... la convierte en un lugar atractivo para la imaginación y sus excesos.

Torrente Ballester sitúa su El cuento de la sirena, dentro de la literatura fantástica y en esa escenografía de historias míticas y leyendas alrededor de la geografía de las costas gallegas. Como elementos literarios aparecen también en Torrente Ballester el clima, la geografía y Galicia como lugar mítico. Y así como el autor utiliza la geografía real y la inventada (Vigo, Bueu, alguna vez aparece por su verdadero nombre, y en otras ocasiones como Pueblanueva del Conde) es difícil separar la Galicia histórica y la mítica amalgamada por las creencias, las supersticiones o el más allá... los habitantes "locales" celtas y los godos "extranjeros"... La sirena o serea -regreso al hilo- no falta apareciéndose a los marineros. En el cuento La sirena hay una que se acerca a las playas para buscar a los miembros de la familia de los Marino, que tengan los ojos azules.

Supongo que a los que llenan los autobuses de turistas, necesitados de rentabilizar su inversión monetaria en ocio y de un cierto nivel de intensidad, les hablarán de la Costa de la Muerte como el lugar de desastres y no de Torrente Ballester, Valle Inclán o incluso Cela o Pardos Bazán. Mal que nos pese los desastres siguen siendo tan reales como el del Prestige, aunque en él interviniese poco la mitología, las sirenas o las fuerzas del mar; y más incrementando exponencialmente la calamidad, la extraordinaria incompetencia e impericia del gobierno nacional y regional del PP de aquel momento.

La Costa de la Muerte es otro torpe pero eficaz artefacto imaginario para consumo de masas y de noticias de sucesos... en realidad, según me confirmo Juan Carlos, su nombre real es A Costa da muerte do Sol. No voy a explicar esto para no insultar a la inteligencia de nadie.

miércoles, abril 11

Astor Piazzolla

Haciendo zapping por las emisoras de la radio me encontré con un nombre que ya habia escuchado: Astor Piazzolla. La diferencia es que al ir conduciendo a unos 40 kilómetros por hora fuera de ruta, un placer descubierto hace poco, tuve la oportunidad de escuchar una grabación completa de Piazzolla, la que remeda el concierto que tuvo lugar en 1987, en el Central Park de New York frente a un público y que supuso la consagración de Piazzola, aquel concierto tuvo el valor de una reivindicación histórica ante un fracaso en la misma ciudad en 1955. El vídeo es un ejemplo de su genialidad. El 4 de Agosto de 1990, en París, sufrió una trombosis cerebral. Después de casi dos años de sufrir las consecuencias de aquel problema, murió en Buenos Aires el 4 de julio de 1992. Más vale haber descubierto a Piazzolla tarde que nunca. Mis excusas. Sinceras.



Tema: Adiós Nonino

martes, abril 10

Fisterra y la estupidez


Tan absurdo es lo que se ha construido alrededor del cabo de Finisterre o Fisterra que el turismo y los deseos políticos han desviado o prolongado neciamente el Camino de Santiago hasta Finisterre conformando una pseudotradición peregrina de quemar las botas en una roca, donde han puesto una bota de bronce renegrido, para crear una falsa leyenda. Hay muchos caminos a Santiago, unos pocos luchan por ser los más auténticos (volvemos al esencialismo) pero hay un límite razonable. En Fisterra además, alguien se ha atrevido a poner un mojón como si allí comenzara (o terminase) el Camino de Santiago con la marca de kilómetro cero.

Supongo que muchas tradiciones que hoy consideramos casi intocables comienzan siempre por alguna forma de absurdos semejantes, que con el paso del tiempo se diluye la estupidez, poco después se olvida y acaba convirtiendose en un elemento cultural o identitario.

lunes, abril 9

A vueltas con la memoria


Un verano, hace tiempo, estuve viajando en autostop costeando por Cantabria, Asturias y Galicia. Recuerdo haber llegado casualmente, como a la mayoría de los pueblos que visité, a Finisterre. No tenía plan de viaje y dependía de la suerte del día dónde pudiese comer -sobre todo si habia fiesta y se podía comer gratis sardinas, mejillones, empanada...- o dormir. Lo dicho, llegué a Finisterre cuando todavía no se llamaba Fisterra. Creo recordar que hasta al cabo y al faro fui en un destartalado Dyane 6 con unos hippies que querían volar cometas. No tengo imagenes asociadas a aquel lugar con más personas que yo y los hippies, ni siquiera otro coche.

Más por revisitar la memoria que el propio lugar acabamos estos días en el cabo de Fisterra. He de reconocer que llegué confiado y pronto me sentí seariamente desconcertado: coches aparcados por todas partes, mucha gente andando por la carretera, un 4x4 aparcando en un lugar imposible y el conductor con cara de "a ver quién lo pone donde lo he puesto yo" o "de ahí queda eso...", puestos con todo tipo de recuerdos: conchas, vieiras, colgantes, llaveros, mini cruceiros, etc, etc, dibujantes, puestos de helados...

Estaba decidido a huir a cada paso cuando de pronto me cortaron la retirada varios grupos de turistas, sólo percibí sus masas y escuché las voces de los guías. Grupos de japoneses, españoles y... los guías señalaban con los brazos extendidos el aire o el horizonte o las rocas; y todo el mundo miraba primero al dedo y después al aire, al horizonte o a las rocas -la mayoría diría yo- decepcionados... quizás fuese porque el fin del mundo no es tan distinto a cualquier otro cabo del planeta ni a otros fines del mundo menos evidentes...

La "realidad" de Finisterre ha gaseado mis recuerdos en el intento de recobrarlos. Hay cuestiones relacionadas con la memoria que es mejor dejar tranquilas, sin intentar recuperarla ni, mucho menos, revivirlas.

viernes, abril 6

Me pregunto (2)

Primero aceptamos el relativismo de los puntos de vista. Esto nos aboca poco después a la indiferencia y, con la mala conciencia de primer mundo, nos desagua en la necedad de que todas las posiciones, sean inteligentes y estúpidas, dogmáticas o no, anti ilustrados o no, todas las posiciones deben ser igual de abiertas, tolerables, discutibles o dialogables porque nadie tiene toda la verdad ni todo es cien por cien mentira. Bendita estupidez, Don Quijote no fue más que un necio, hoy a alguien así le harían concejal de asuntos sociales.

martes, abril 3

Me pregunto (1)

Me pregunto si toda la realidad social no está organizada como una gran propuesta de soluciones -la mayor parte- siempre imaginarias para paliar y hacer soportables las persistentes e innegables contradicciones reales.

lunes, abril 2

Resistencias

Quizás el último intento de explicar el mundo y cambiarlo fue el Marxismo. No confundir con los países comunistas, ni los del antiguo telón de acero, ni con Cuba, etc. El intento original del Marxismo fue la unificación del análisis económico, una teoría social, una interpretación histórica, la perspectiva política y un pensamiento filosófico. Desde entonces hemos preferido instalarnos en la conciencia de la imposibilidad de explicar y olvidar el todo y caer en el relativismo de las partes.

La generación del 68 descubrió el carácter global de la fuerza capitalista y fue desde allí desde donde se tomó conciencia de que el sistema de control-explotación no se basaba exclusivamente en la explotación ecnómico-social enfatizada por Marx, sino también en el conjunto de instituciones, aparatos ideológicos y de las relaciones interpersonales que lo sostienen vivo día a día. En una frase: las relaciones de poder no se circunscriben a las relaciones de clase, sino que las desbordan. Hay más conflictos, más formas de dominación, más de explotación.

¿Entonces cual es la forma de “reapropiación del mundo” (Lyotard)? ¿Cuáles las formas de la resistencias y la articulación de la alternativa? Muy llamativo es que la crítica de Lyotard vaya directamente contra la línea de flotación capitalista neoliberal “No hay eficacia revolucionaria, porque la eficacia es un concepto y una práctica de poder contrarrevolucionaria en su principio mismo” y continua con una idea no menos radical “nosotros no queremos destruir el capital porque no es racional, sino porque lo es. Razón y poder es lo mismo”

¿En qué consiste la alternativa? ¿Se piensa en modelos sustitutivos de lo que se pretende reemplazar tras su destrucción o simplemente que lo existente sea menos dañino pero que sobreviva?, esto es, ¿pedimos al capitalismo neoliberal que sea más razonable y menos ciego tan sólo? ¿Cómo es de profunda la crítica y la resistencia a la globalización? ¿No somos la misma esencia de lo que se ataca? ¿Cuál es el modelo emancipatorio esperado? ¿La antiglobalización tiene voluntad de poder? ¿O es un “cuerpo sin órganos”? (Deleuze) ¿Dónde se pretende actuar en el ámbito de lo posible o en del deseo? ¿No somos los síntomas del orden que esconde y reprime su propio desorden? ¿Qué pone en juego la resistencia la inflexión o la ruptura?

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PS: Una cita ultima “Saber y poder son dos caras de la misma cuestión: ¿quién decide lo que es saber, y quién sabe lo que conviene decidir? La cuestión del saber en la edad informática es más que nunca la cuestión del gobierno” (Lyotard, La condición postmoderna, p.33)

domingo, abril 1

Mis contradicciones

Hay que vivir sin ideologías totalitarias, parece que hemos aprendido después de dos Guerras Mundiales. Hay que vivir sin dogmas, parece ser posible para bastantes aunque ahora no sabemos defendernos de los más dogmáticos. Hay que vivir sin ideologías ni filosofías que expliquen el mundo, sin las primeras hemos caído en una más que etérea ideología económica; y nadie echa de menos los grandes constructos intelectuales filosóficos. Hay que vivir sin verdades, cada vez quedan menos certidumbres a las que asirse. Hay que vivir sin grandes certezas, ni esperar muchas evidencias, ni las verdades son completamente ciertas, ni las mentiras enteramente falsas ni esperamos o deseamos que nadie nos ofrezca axiomas infalibles. Hay que instalarse en medio de todos los relativismos, tolerar las diversidades intolerantes, defender (aunque sea con la boca pequeña) el respeto a los necios, leer y escuchar el término multiculturalidad ad nauseam, caer hasta la necedad en la poli-toxi-tolerancia. Vale de acuerdo... y ¿qué hago con mis contradicciones?