miércoles, octubre 31

Richard III por L. Olivier


Now is the winter of our discontent
Made glorious summer by this sun of York;
And all the clouds that lour'd upon our house
In the deep bosom of the ocean buried.
Now are our brows bound with victorious wreaths;
Our bruised arms hung up for monuments;
Our stern alarums changed to merry meetings,
Our dreadful marches to delightful measures.
Grim-visaged war hath smooth'd his wrinkled front;
And now, instead of mounting barded steeds
To fright the souls of fearful adversaries,
He capers nimbly in a lady's chamber
To the lascivious pleasing of a lute.
But I, that am not shaped for sportive tricks,
Nor made to court an amorous looking-glass;
I, that am rudely stamp'd, and want love's majesty
To strut before a wanton ambling nymph;
I, that am curtail'd of this fair proportion,
Cheated of feature by dissembling nature,
Deformed, unfinish'd, sent before my time
Into this breathing world, scarce half made up,
And that so lamely and unfashionable
That dogs bark at me as I halt by them;
Why, I, in this weak piping time of peace,
Have no delight to pass away the time,
Unless to spy my shadow in the sun
And descant on mine own deformity:
And therefore, since I cannot prove a lover,
To entertain these fair well-spoken days,
I am determined to prove a villain
And hate the idle pleasures of these days.
Plots have I laid, inductions dangerous,
By drunken prophecies, libels and dreams,
To set my brother Clarence and the king
In deadly hate the one against the other:
And if King Edward be as true and just
As I am subtle, false and treacherous,
This day should Clarence closely be mew'd up,
About a prophecy, which says that 'G'
Of Edward's heirs the murderer shall be.
Dive, thoughts, down to my soul: here
Clarence comes.

lunes, octubre 29

Berlin 1987

Berlín siempre fue en blanco y negro cuando miré a través de mi cámara. No lo imaginaba de otra forma y no pensé en reflejarlo de otra manera en 1987. Tengo en algún archivo escrito mucho sobre aquel viaje, en su sentido más literal y abstracto, en su sentido iniciático y de descubrimiento personal y del mundo que ya había intuido. Han pasado veinte años y algunas fotografías me parecen perfectas, mucho más intensas que la memoria que mantengo de aquello. Recuerdo haber ido andando durante kilómetros hasta acercarme en la noche hasta la Puerta de Brandemburgo, entonces nadie llegaba allí en la noche; y de día solo los turistas para mirar al otro lado desde unos andamios levantados en los laterales. Era un lugar estremecedor, un espacio donde se constataba en un zarpazo la profunda miseria del ser humano, la interminable capacidad para alcanzar lo abominable sin esfuerzo... era un lugar que no era ninguna parte. Iba andando por mitad de la avenida solo, y a la izquierda estaba los soldados rusos vigilando el monumento a la memoria de sus soldados muertos en la II GM; y vino hacia mi un policía con un perro hasta obligarme a irme a cruzarme a la otra acera. No paso ningún coche, ni un alma, ni un ángel... al llegar hasta el Muro, crucé la barrera, llegué al hormigón; y estuve a punto de vomitar...

Las fotografías que he reunido en este vídeo son más que imágenes. Espero que el montaje os guste solo he incorporado una pequeña parte de los centenares de fotos que hice aquel septiembre de 1987. Luego volví a finales de octubre de 1989, unas semanas antes de que cayera en noviembre el Muro. Nadie lo podía imaginar, nadie lo preveía. Fue una enorme sorpresa para todos. Aquellas semanas de noviembre fueron mágicas... crucé Alemania en autostop con una amiga norteamericana y lo que vivimos aquellos cinco días en el Berlín mientras la gente arrancaba a pedazos el hormigón son otra historia... Aquellos días recobré un optimismo antropológico, a todas luces injustificado, pero alguien en noviembre de 1989 -más bien gente anónima- decidió no incrementar la ignominia del ser humano como especie y no dispararon a los escasos cientos de personas que decidieron marchar para cruzar aquella frontera miserable. Va dedicado este vídeo a aquellos que decidieron no disparar aquella noche del 11 de noviembre de 1989 a pesar de tener órdenes... de hacerlo.

El link en Youtube por si queréis votarlo o enlazarlo. Disculpad mi torpeza (¡¡¡falsa modestia!!!!) de montaje, e smi primer vídeo.

jueves, octubre 25

Nada es calma

¿Qué es el haiku? Es lo que sucede en el lugar y el momento en el que ocurre, son el reflejo en diecisiete sílabas de un momento cumbre que sobresale del plano devenir, son la alquimia de los instantes convertidos en eternidad desde la nada; son un resplandor que cruza, es el agua que no se escapa entre los dedos, la irrupción de la brillantez y su perdida, un suspiro que recordamos cuando ha pasado, el vuelo de una idea que no recuperamos, es un enigma desvelado y perdido, como un olor en la memoria, es todo en casi nada… como creo recordar haber leído un haiku es “donde el lector se extravía en un momento”; son tres puntos que dibujan la verdad de un instante eterno.

Otro haiku copyleft



miércoles, octubre 24

No me pongo místico ni nada parecido

El haiku tradicional consta de 17 sílabas dispuestas en tres versos de 5, 7 y 5 sílabas, sin rima.


Según la Wikipedia: "tradicionalmente el haiku, así como otras composiciones poéticas, buscaba describir los fenómenos naturales, el cambio de las estaciones, o la vida cotidiana de la gente. Muy influido por la filosofía y la estética del zen su estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez (no el simplismo), la sutileza, la austeridad, la aparente asimetría que sugiere a la libertad y con ésta a la eternidad"

Mi primer haiku copyleft:



martes, octubre 23

Vale, vale por favor... no me hagáis millonario... no lo merezco

Estimados y estimadas lectores y lectoras, vascos y vascas, españoles y no españoles... casi me rebosan las lágrimas de la emoción por vuestra generosidad de este efecto red imparable para hacerme millonario......... o incluso siendo más modesto para remunerar deportivamente lo que me curro el mantenimiento diario del blog (que nunca tiene copy paste de otros sites) Hay va la prueba de los ingresos (en dolares, un 40% menos casi en euros) que he tenido en la última semana gracias a mi público al que tanto le debo...


Gracias, de todo corazón gracias y perdonad que no os bese... (para los cegatillos, eso es 0,71$)

Historias de miedo

Ayer fue un día complicado no sólo para mí, también para Rajoy porque le dió el día libre a su asesor de medio ambiente y le debió aconsejar alguno de los duendecillos de Aznar.

Lo prometo, me estaba quitando del PP, lo estaba dejando... ya llevaba varias semanas sin que me llamará la atención las frases que no dicen nada después de haber enlazado algunas docenas de Estupor Acebes; había comenzado incluso a obviar la apocalíptica estulticia de Zaplana... Entonces va Rajoy, o Aznar disfrado de Rajoy, ayer y suelta: "Yo de este asunto sé poco, pero mi primo supongo que sabrá. Y entonces dijo: 'Oiga, he traído aquí a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que iba a hacer mañana en Sevilla'. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?", se preguntó sin disimular la sincera profundidad de su reflexión. Ahí le noté dudar a Rajoy, estuvo a punto de callarse... y no dejarse llevar por ese demonio de perserverar en la estupidez, perdió una oportunidad histórica, cuando bajó la intensidad de su pensamiento "no podemos convertir esta cuestión en el gran problema mundial". [nota: es literal y como prueba pego el primer audio que he encontrado, os juro que a mí no se me ocurren solo estas cosas y menos sin ayuda artificial... lo que yo digo: que malas son las drogas, cuando se toman.]

Antes creía que este tipo de sucesos eran desgracias casuales, como cuando trabajé en el aeropuerto de Barajas hace años: un día colgaban un letrero y unos días después otro que tapaba e inutilizaba el anterior, cambiaban puertas o cerraduras de salas de embarques (las hubo) que incrementaban (con precisión) el desorden y el desconcierto. Tras observar detenidamente comportamientos definidos como humanos y supuestamente inteligentes llegué a la conclusión que no era la desidia, ni la necedad ni caos ni torpeza... allí había una mente pensante, refinada, oculta y omnipresente deshaciendo cualquier forma de orden en el aeropuerto... Nunca sospeché que saliese de aquel ámbito, tenía tantas e infinitas posibilidades para expandir su fuerza entrópica. Hoy sé que esa mente racionalmente obtusa sigue actuando, como se ve de vez en cuando en las noticias o como la experienca que tuve la semana pasada en el puente aéreo, que todos tuvimos la seguridad de que éramos víctimas de una cámara oculta junto (oo a causa de) a Carod Rovira que viajaba en republicana business class a cargo de TVE (¿sabrá Carod que TVE es de ese país que no sabe pronunciar YUSEP desde 1714?) tras pasar por uno de sus programas.

Me temo que esa mente_chip sea peor que HAL 9000, re-peor que W.O.P.R. , y que dejé en un juego infantil a Skynet... ya hace tiempo, ahora todo comienza a cuadrar si lo miro despacio, que es evidente que el aeropuerto de Barajas y la T4 se le quedó pequeña... El AVE y sus obras los tiene controlados, las televisiones, la política, la mente de Aznar, la de Trillo, la de Estupor Acebes, la Pepiño Blanco, la de los argentinos que van a elegir -o van a dejar que se elija- a la mujer de Kirchner, la de She is my lady roba parques públicos aristocratica demagoga he leído un libro de Sara Mago Espe Aguirre... Rajoy también ha caído sin remedio... No hagáis clic en la publicidad de este site (hoy no) por favor Salvad a Rajoy (vosotros, yo paso).

PD:
Las conclusiones del informe La huella ecológica en España elaborado por primera vez por el Ministerio de Medio Ambiente concluye que los españoles consumimos y contaminamos en 2005 casi tres veces por encima de nuestra capacidad biológica.

lunes, octubre 22

Mi primer 6a

Sin buscarlo cayó el primer 6a. Día esptupendo en La Pedri, ni una nube, pelín de calor acaso en el Cancho del os Brezos... Nos cambiamos a comer a Colina Hueca. No hay fotos -me llevé la cámara descargada- y estaba más pendiente de pegarme al granito que de la foto. Fer se puso demanding y no me reconoció un 6a bastante limpio (de segundo) en el Cancho de los Brezos... luego dijo que vió, por algún tipo de extravismo, que habia pisado una chapa en Pandora, Colina Hueca, así que tuve que repetirlo... ante la presencia y risas de Raúl y Fran consumé mi primer 6a pedrizero... uno espera sentir algo especial... la verdad es que el alivio de no haber caído fue lo más intenso... les dije que lo iba a poner en el blog así que hecho queda...

sábado, octubre 20

New York (y 8)

...

Una adolescente de color, con falda tableteada gris y calcetines blancos altos llora, no la oigo, llora sin lágrimas y llora sin pensar. Llegamos a la parada de Brooklyn Bridge y entra más gente. Solo puedo escuchar la mezcla de todos los pensamientos. Entre toda la gente que se levanta y sienta, entran o salen alguien golpea las piernas de mi cuerpo. Cae sobre una mujer que se espanta, abre la boca, espera que el cuerpo se mueva, pero sobre su regazo permanece la cabeza como si pretendiese hundirse entre sus piernas. Un hombre con el cuello de la corbata sin abrochar y la corbata aflojada se da cuenta y se dice ¿Otro muerto? No, más muertos, hoy no... Echa el cuerpo al suelo, busca el pulso, pide sitio abriendo los brazos pero todo el mundo ya ha huido, tiene el espacio para mi cuerpo y otros cinco más. Se quita la chaqueta y se remanga la camisa blanca, mira alrededor, busca en su mente, algo...
Levanta mis párpados y aún veo algo borroso. Estoy fuera y dentro, esa luz se ha hecho intensa y puedo cruzar a los que miran atónitos y olvidarme de mi cuerpo. En Fulton St. apenas se baja nadie pero siguen subiendo. Nadie invade el espacio alrededor de mi cuerpo. Los que acaban de subir se ponen de puntillas para mirar hacia el lugar donde el hombre tras abrirme la camisa y dejar el pecho al aire me ha dado varios puñetazos. Ha mirado hacia los que le rodeaban y al que no ha evitado su mirada le ha puesto a hacer masaje cardiaco. No siento nada. Al poco pone su oído en mi pecho y no puede escuchar el latido por que yo no lo escucho. Estoy muerto. Se levanta de un salto y tira del freno de emergencia antes de que se cierren las puertas, en seguida llega la policía, discute con ellos a gritos, se va hacia el fondo del vagón revisa y revisa los rostros de las personas, comienza a abrir los bolsos, no sé qué busca, solo piensa ¿quién? ¿quién? ¿quién lo puede tener? ¿quién? Después de abrir y tirar al suelo varios bolsos, viene con algo en la mano, ha agarrado un aparato oscuro acabado en una horquilla y siento la descarga eléctrica, corta, más larga, más larga y dolorosa. Me siento respirar.

viernes, octubre 19

New York (7)

...


Esa luz comienza a importunarme girando tanto, las chicas rubias se han bajado y una señora mayor con un bolso de marca muy visible ha mirado a mi cuerpo unos segundos con desprecio, como si le quitase espacio o litros de aire. Antes de entrar de un salto en el vagón, a punto de cerrarse las puertas, en Bleecker St. escucho venir corriendo con torpeza a un hombre con barba cana, pelo largo arreglado y gafas de pasta marrón ...no deberíamos esperar nada, no deberíamos esperar nada de nadie, ni de los seres cercanos ni del resto, nada de nadie, ni de otros ni de nosotros mismos, sería más fácil vivir sin esperar, darnos por perdidos, la racionalidad está en renunciar a la espera, a la llegada, acabaríamos así con las esperas ansiosas, angustiadas, en pie, sentando, viviendo sin reposo, esperas en salas de esperas, en camas, en cualquier sitio del planeta se puede esperar, pasar una vida esperando, lo peor es que acabamos esperando cualquier cosa, las más de las veces improbables, una llamada de teléfono o una persona o una noticia con la ingenuidad de que nos haga felices para siempre, lo que llega es lo que no esperamos ni deseamos, abandonos, rupturas, muertes, las esperas se inician sin conocer el riesgo de que se aplacen, prologuen y perpetúen como la metáfora fallida de una vida, no sabemos al iniciar una espera cuanta paciencia será necesaria, para una espera que siempre crece, demora, dilata, alarga, prorroga y paraliza y acaba por hacerse necesaria por la propia espera y exige más paciencia hasta que la espera se transmuta en esperanza, esperar sin cautela o con ansiedad, confiados en no ser defraudados, no debería haber compases de espera más, ni interminables esperas con los brazos abiertos para no cerrarlos jamás, esperas mano sobre mano, inútiles, agotadoras, angustiosas, atormentadas, interminables y siempre monótonas; esperas que acaban en listas, salas, tiempos, horas, días, meses, años, vidas, y así nos va, esperando sin saber cómo ni cuándo ni dónde ni qué; y ninguno dejamos de esperar, se acaba esperando por esperar, sin saber qué se espera, o solo una brizna de esperanza sirve para seguir esperando, hilos y ráfagas y soplos e inyecciones de esperanza, que se alimenta, alberga, concibe, pisotea, recobra, abriga, se acaricia, alumbra, cimienta, se da o devuelve o se quita; y ella se borra, desvanece, vislumbra, deposita, desmorona, disipa, enfría, esfuma, late, recobra, derrumba, vivimos de esperanza tanto como de respirar... Ve un sitio libre al detenernos en Spring St. y se acerca detrás de esa luz, cada vez es más agradable.

Se me ha caído el libro. Lo ha recogido un hombre que es un mendigo reciente, ha mirado la portada y me lo ha puesto en el regazo pensando que duermo ...qué feliz este hombre pudiendo dormir, solo tengo que intentar no perder la calma, las cajas de cartón no son para mí, enfiladas unas tras otra frente al edificio de Naciones Unidas, habitadas por enfermos y arruinados, todas las calles tienen indeseables pensaba, ahora soy uno de ellos, quizás Nueva York sea una ciudad erguida pero llevamos un tiempo de rodillas, llorando, rezando para que nada nos vuelva a ocurrir, también la ciudad son las cajas de cartón húmedas de vómitos y orina, las esquinas con mendigos que se pelean por las esquinas, nosotros somos la esencia del capitalismo, una jeringuilla hipodérmica sin usar de día, un dólar, de noche, tres dólares, mendigos y locos y drogadictos neoliberales, una botella de alcohol es un día de anestesia, un día menos, con vasos de papel en la mano paseo esperando un milagro que sé que no va a llegar, que ni merezco, con menos esperanza que se llene de lluvia, dementes abandonados bajo los semáforos, gritando antes de ser atropellados, los taxistas saben esquivarles antes de arrollarles si van mirando delante y no esperan que desde atrás les pequen un tiro, el vagón del metro chirría alaridos de ciudad, una navaja podría salir de ningún lugar y seccionarme la yugular y no pasaría nada, gotas de sangre sobre las acera llenas de rastros de los extraviados que nadie busca, las calles huelen a grasa requemada y perfumes, solo lo sabemos no necesitamos decir más, hombres y mujeres, setenta veces siete multiplicados por mil mentiras, voy a ser matemático, famoso por mi regla de tres, sencilla regla de tres racial para demostrar: nueve de cada diez homeless no son blancos, yo soy el tonto de la ciudad y yo soy un diez por ciento, este hombre está muerto y nadie se ha dado cuenta, a mí me sucederá lo mismo, si digo que está muerto nadie me va a hacer caso o a lo peor me hacen responsable a mí, ni una moneda, adiós muerto adiós, toda la ciudad evita la Zona Cero, si no olvidamos es por que no podemos...

jueves, octubre 18

New York (6)


...
Las puertas se abren y cierran varias veces, como si estuviesen mascando a algún viajero que no vemos, en Union Sq. – 14St. Estoy tentando de dejar mi cuerpo en el vagón y salir al andén. Lo intento y es inútil, esa luz ha rugido y comienza a parecer un agujero negro. Una mujer madura con traje de sastre y gafas oscuras no deja de golpear con los tacones sin levantar las punteras el suelo del vagón, me acerco ...no puedo creerlo, no tengo valor ni para irme a trescientos kilómetros sola pero hay alguien que con la excusa de perseguir un sueño se cree con derecho a poner la vida del revés, se creen que por tomar decisiones alocadas es la garantía de que les vaya a ir mejor que lo que abandonan, de que son mejores que quienes no se han vuelto locos, es como salir a comprar ensalada y pensar que vas a encontrar al hombre de tu vida, Clint, supongo que no hay razón para no creerle, como deseaba que dejara de hablarme y me mordiera los labios, un amigo suyo vendió su apartamento en Brooklyn, dejó todo y se fue a un isla del Mediterráneo para montar un pequeño hotel y organizar inmersiones de buceo, o metiese su mano entre el escote y buscara los pezones debajo del sujetador, había trabajado en IBM veinte años hasta ser directivo, deja todo y se va en busca de un sueño, tiene mucho éxito con el hotel y con las inmersiones y con cada cosa que hace, al cabo de un año ya había hecho todo, fue cuando se sintió desgraciado, entonces me he humedecido, he cerrado las piernas queriendo atrapar lo que no estaba allí, realizar su sueño irrealizado fue una frustración, extraño ¿no? vivir junto al mar, en una isla poco habitada, un pequeño negocio, tranquilidad, días largos y noches largas, mucho tiempo libre para pensar, pasear, poder ver el horizonte siempre y no paredes y muros, al cabo de los meses se deterioró, se sentía infeliz, estaba obeso, feo, desaliñado, entristecido, despertaba por la mañana sin saber qué hacer con sus largos días ¿no era su sueño? no estoy segura de pensar como una mujer, parece una pesadilla, tendría que haber cerrado los ojos y acercarme a besarle esperando que no se quitara, un día vendió de nuevo todo y se volvió a Brooklyn, me jura que ha vuelto a trabajar catorce horas diarias y que ha adelgazado, le encanta saber que cada mañana tiene que vestirse con su traje, apretar mis pechos contra el suyo, que tiene que llevar corbata ¡y está feliz! y bajase mi vientre con sus labios, dejando un rastro húmedo como un caracol, y bajase y bajase ¿tener vida es una enfermedad?...

miércoles, octubre 17

New York (5)

...

Dejamos atrás la 28 St. y estabamos parados en la 23 St. donde, sentada al lado de hombre de Wall Street, me llama la atención una mujer con un pañuelo negro envolviéndole el pelo. He dudado, no, no está enferma. Guarda un silencio que escucho como un zumbido. Se aprieta las manos y con tanta fuerza que le ahonda las arrugas alrededor de los ojos. Parece estar mirando los labios de las chicas rubias enfrente, erguida sin apoyarse en el respaldo, como si mirase un cuadro de pequeño tamaño o leyese sus labios, ellas hablan cada vez en voz más baja. Me acerco, ya puedo oír y sentir y tocar lo que piensa. En mi nuevo estado no es complicado. Mientras esa luz ha comenzado a girar en espiral, como si fuese la Vía Láctea, ingrávida al final del vagón. Nadie la ve ni a mí ni se fijan en mi cuerpo: ...en la mañana una reunión para satisfacer el ego de mi jefe y un encuentro a la tarde donde siempre para lo mismo, me sentía mal, me sentiré mal también a la tarde, percibía que yo misma era toda tensión, he tirado el vaso de Ray y ha saltado la tapa, lo único que no he dejado de mirar en silencio era el logo verde del vaso de cartón, esa especie de mujer de pelo largo con una corona que nunca sé si es o no una corona y si es pelo o no lo es, leyendo una y otra vez Starbucks Coffee, Starbucks Coffee... no sé que me decían mientras el café con leche iba empapando los folios, estiraban los dedos y curvaban los cuerpos hacia atrás, me repetía a mí misma triste: vas a perder tu trabajo, vas a perder tu trabajo, voy a perder mi trabajo pronto si no hago algo que dé la vuelta a todo, lo primero nada de sexo con él, pero habrá otra vez, he estado todo la mañana ocupada así que no he tenido un pensamiento lógico hasta el almuerzo, tenía descanso para tomar café, casi me pongo a gritar durante la conversación tomando café, mirando de reojo el logo verde, no me estoy volviendo loca pero podría, pienso demasiadas cosas a la vez, mi jefe va a tirar abajo la compañía y a mí y a todos, unos tras otro, nos llevara a la terraza en fila y en el borde de la cornisa nos irá ordenando salta, salta, salta, vamos, vamos, no tenemos todo el día, no nos lo dice pero sé que lo siente, o lo desea o lo ha imaginado, siento mis problemas como te sientes al chocar de narices contra una puerta de cristal que no has visto, dolorida y humillada, sin posibilidad de retroceder y evitar el ridículo, luego imagino que a toda la gente de la compañía nos pone en fila frente a las puertas de cristal y hace que todo nos partamos la nariz contra ella, y al llegar yo me sonríe y pienso que me voy a librar porque me acuesto con él pero pone su mano en la nuca y entonces me golpea personalmente contra el cristal que se llena de dos chorros más de sangre que resbalan hasta el suelo, me siento como el último pedazo de una tarta en la vitrina, como la bolsa de papel donde se esconde las botellas de alcohol, difícilmente puedo ser fuerte otra vez, así que sin pensar no he hecho el trabajo diario, no hecho ninguna de las tareas, me siento dentro un griterío de dentro hacia fuera ahora, tengo que ir mañana de nuevo al trabajo y a la ginecóloga, lo que me faltaría prefiero ni pensar, pasado y al otro y al otro y no sé hasta cuando y quizás sea hasta nunca o hasta siempre... necesito un milagro ¡rápido! todos sabemos lo que es estar perturbado por amor y sexo y sexo, necesito que Dios intervenga sin retraso, que me impida volver avergonzada a punto de estallar a llorar, podría estar volviéndome loca sin saberlo ...pero no tengo ningún lugar dónde ir, tengo un visado al infierno, ser fuerte es agotador cuando lo que realmente apetece es derrumbarse, e hincharme a llorar hasta quedarme dormida durante días, da igual que lleve un año sin nicotina, con ese aliento me siento mejor, bien otra vez, ya puedo sentir el sabor al pasar la punta de la lengua por los labios...

lunes, octubre 15

No es una pose, no lo entiendo de verdad

Lo confieso: cada día entiendo menos la realidad. El año pasado se le concede el Premio Nobel de la Paz al bangladeshí Mohamed Yunus, el "banquero de los pobres" y su programa de microcréditos a mujeres del Grameen Bank, quién afirma que "Los problemas en gran parte del mundo están causados por razones económicas". Lo que no entiendo es porqué no le dieron el Nobel de Economía a él en lugar de al estadounidense Edmund Phelps por su teoría de la estangflación (resumiendo: Phelps demostró que la curva de Philips no es estática en el tiempo, sino que las expectativas actúan trasladándola verticalmente, lo que puede compatibilizar el desempleo con la inflación).

Continúo con mi confesión: este año la realidad se reafirma a sí y el Premio Nobel de la Paz se lo dan a Al Gore compartido con el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU; en definitiva por confirmar que el modelo económico sobre el que cabalgamos está haciendo que el planeta se caliente y que pone en riesgo la existencia de todo ser vivo tal y como la conocemos hasta hoy.

Está claro que antes por meterse con los banqueros se le tachaba de comunista y se podía acabar en la cárcel; y por meterse con las compañías globales de la energía, en especial las petroleras, y la industria automovilística se era un piojoso ecologista. Ahora les dan el Premio Nobel de la Paz y no le cobran comisiones en el banco, eso si que es desactivar el peligro.

sábado, octubre 6