miércoles, marzo 10

Las dislógicas universidad-empresa me confunden, nada de lo que haces en un entorno tiene valor en el otro a la hora de cuantificar-reconocer méritos.

Ya sé que no se va retuitear mucho este post, pero no quería dejar la reflexión perdida. No obstante, es tan absurdo que dos realidades estén tan al margen una de otra, basadas en dos lógicas tan inconexas. La Universidad, en abstracto, desprecia el mundo empresarial y éste tiene un significativo complejo de inferioridad frente a áquella. En el tribunal donde se evaluaba mi tesis doctoral las críticas más recurrentes fueron precisamente porque se trataba de una investigación financiada en su campo por una empresa, porque yo había pasado por el Instituto de Empresa, porque he hecho mi carrera en Marketing... Y en el mundo empresarial, he acabado cansado de personas de RRHH o headhunters que por tener un doctorado, no eran capaces de pasar de un nivel de reflexión tan superficial como para considerarme alguién poco práctico o muy teórico, cuando llevo más de quince años trabajando en el nivel directivo. No hay más que echar un vistazo a las exigencias para la acreditación de ANECA para darse cuenta de que incluso en una materia como el Marketing se prima lo especulativo teórico sobre lo práctico. Así que mal asunto...

0 comentario(s), léelo(s):